Al final, cada uno siguió su camino: ella buscando quien le pueda prestar 0.30 centavos y yo, pensando en que me gastaría el dinero que dije no tener.
miércoles, 19 de agosto de 2009
Ni 30 centimos
Saliendo de mi clase de PI, una señorita delgada, con aires de diva, que muere por el color morado(siempre viene a la sala de morado o de gris) y además, muy curiosita ella, me hizo una pregunta que confirmo mis sospechas sobre su "supuesta" riqueza: ¿Tienes 0.30 centimos para unas copias?.....Yo, mas pobre aun, le dije: "No tengo". Ella solo me miró, sonrió como todos los días y replicó a mi negativa: "Que pobre".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Y eso que no hemos compartido con todos cuando ajustó el asa de la cartera con un clip maripos que, para esto, era de nuestra querida Sala 2.
ResponderEliminarLa pobreza nos invade...
y no se va a borrar ni el blog ni el comentario, a pesar de los disgustos. He dicho.
ResponderEliminarlo confieso me faltaban 30 centimos para mis copias!!! soy pobre!!!!
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar